miércoles, 4 de enero de 2017

2. EL PARQUE DE DIVERSIONES DE PERTURBIA. De N.E.D.


Hay una empalizada electrificada que lo circunda, pero
el ingreso es libre de todo peaje, mientras tu libido
y los calambres cerebrales te atacan al llegar.

Por motivos inmutables existen lápidas sin nombre entre
los pastizales del predio, entre los pasos de los viciosos
que en los sinuosos senderos encuentran su febril destino.
No esperes carteles ni señales: acá solo el instinto guía.

Rojos son los iris de aquellos que en vano buscan al
mórbidamente obeso gurú del soma adulterado con sal.
El olor de los pollos muertos que en sus jaulas lo rodean
confunde el camino de los adictos hacia la vana felicidad.

A tu derecha nos espera el círculo de la mendicidad,
donde los visitantes pagamos por ver cómo los crotos
son sodomizados con diferentes objetos puntiagudos
por el vil proxeneta de los voyeurs de la roña infecta.
Por una tradicional limosna podés mirar y masturbarte,
y por un poco más podés apostar por la supervivencia
de los linyeras más temerarios, los más masoquistas.

En el centro de la olla gigante de la tosquera del norte
por una moneda de goma podrás atar una granada casera
al cuello de un cerdo, y verlo intentar salir de la superficie
que siempre está enjabonada. Verlo desesperarse con sus
cortas patas, verlo berrear hasta que la sutil detonación llega.

Tampoco debo olvidarme de llevarte a la casilla de chapa
donde las adolescentes impías cuya piel mutó de color
se someten a los más inverosímiles y abyectos ultrajes por
mechones de pelo de muñeca para sus cráneos calvos.

Y no gastes aun tu última moneda. No te he mostrado
la máquina que desde aquí incluso puede verse refulgir.
Tiene vida propia, es un híbrido de la tecnología mutante.
Hombres introducen sus falos en una de esas decenas
de copas de ordeño, mujeres introducen sus senos secos.
Esperan la succión, de aumento gradual, esperan el orgasmo,
y cuando la mamada mecánica, fuera de control ya, los mutila
a todos por igual, todos por igual se desangran de placer.

Pero cuando en la ceniza oscura del cielo el rojo anuncia
el calor, la luz fulgurante de la vigilia y el viento nuclear,
todos saben que es hora de buscar la salida que al alba
ya no recordarán, como tampoco en sus peores sueños húmedos.

¿Qué otra cosa esperabas encontrar en el parque de diversiones

que la noche sin estrellas ni luna de Perturbia nos ofrece?

 Seudónimo: N.E.D.

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