domingo, 28 de mayo de 2017

18. MICROCÁPSULA. De Microcápsula


Entro nerviosa e impaciente  en el cuarto de baño. Saco del bolso el minúsculo envoltorio que apenas puedo sostener entre mis manos temblorosas. Me cuesta creer que algo tan pequeño esconda tanto poder.
Fui bien advertida sobre su fragilidad. Debía tener especial cuidado, cualquier golpe podría alterar el compuesto e inutilizarlo por completo. No me atrevo  ni  a considerar siquiera la posibilidad de que algo así ocurra. La sola idea de tener que renunciar a lo que ansío me aterra.
Observo con anhelo el paquete  y, antes de abrirlo, repaso mentalmente las instrucciones recibidas.
"La microcápsula debe ser introducida bajo la uña del dedo pulgar. Después, para facilitar la rápida absorción de los compuestos, debe acostarse. En pocos segundos quedará dormida  y, cuando despierte, el proceso se habrá completado en su totalidad".
El momento que estoy viviendo es tan importante que me demoro adrede en los prolegómenos para gozarlo con mayor intensidad. Por eso ahora me miro en el espejo y observo  por última vez la imagen que me devuelve, la imagen de un rostro perfecto, un artificio esculpido con la maestría de un artista, pero en el que ya nada queda de mi. Mis  ojos buscan un rasgo familiar que no encuentran y, frustrados, van en busca de la cápsula que sostengo entre los dedos.
………..
Sobre la cama yace el cuerpo de una mujer desconocida. Su rostro, surcado de profundas arrugas, casi sonriente  en su hieratismo, recuerda vagamente a alguien. Mientras, en la radio, la voz flegmática de un locutor cualquiera comienza el relato de las noticias:
"La llamada INVERSIÓN DEL PROCESO es un avance científico denostado, rechazado por la mayoría. Hoy por hoy se encuentra en fase experimental, tratando de anular los graves efectos secundarios que, al parecer, puede producir".        

Seudónimo: Microcápsula

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