domingo, 8 de julio de 2018

59. FALSOS ÍDOLOS. De Arkady Mosh



Mi madre me decía que ver demasiada televisión era algo malo, que atontaba a la gente. En parte tenía razón. Pero cualquier niño que se aprecie ha pasado horas viendo películas de superhéroes o de aventuras. A mí me gustaban los supervillanos. Algunos como Darth Vader o el Joker me atraían mucho. Una vez iba por la calle de vuelta a casa cuando me pasó algo curioso. Era de noche y hacía frío. Acababa de jugar un partido de fútbol con unos colegas en el parque y se me hizo tarde. Escuché ruido cerca de una casa próxima y fui a echar un vistazo. Unos hombres corpulentos discutían acaloradamente en el jardín. Uno de ellos vestía de negro y portaba un arma. Se percató de mi presencia y vociferó unos variados improperios. Me asusté y salí corriendo, crucé un par de calles y paré para recuperar aliento. Miré hacia atrás y vi cómo el tipo del arma me había seguido. Estaba en la esquina contraria buscándome y se había guardado el arma en el cinto. Probablemente no le había gustado mi intromisión y quería ajustar cuentas conmigo. Me escondí detrás de unos contenedores de basura colindantes con una gran vivienda. Para llegar a mi casa tenía que cruzar por la calle donde estaba aquel individuo y no podía dar un rodeo. Esperé a que se fuera pero se mantenía quieto en aquel lugar. Sin querer di un golpe en el contenedor y eso alertó a mi perseguidor. Se aproximaba hacia mí con la mano metida en la chaqueta. Mis posibilidades de huida eran pocas. En ese momento un motorista apareció velozmente y arrolló al pistolero. Se bajó de la motocicleta, le quitó el arma y la cartera. Me quedé atónito mirando y mi salvador hizo un gesto de silencio y se marchó deprisa. Algunos piensan que la historia me la inventé o que ocurrió otra cosa y que la adorné para poder contarla por ahí. La verdad es que ni yo mismo sé lo que pasó pero es cierto que fue un suceso tremendo. Está claro que hay héroes y villanos en la vida real y en este caso me salvó uno de ellos; un antihéroe anónimo. Algún día seré yo el que conduzca esa motocicleta.
Seudónimo: Arkady Mosh

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