sábado, 14 de julio de 2018

69. LA EVOLUCION HUMANA. De Andrews



"Narra la leyenda que los homínidos en medio de sus carencias de la época, podían predecir y corroborar luego sin equivocación alguna hasta el más leve temblor que experimentarían sus alocados corazones quienes con el palpitar, les anunciaban la llegada de un nuevo o primer amor pero que jamás, sus ingenios naturales pudieron anular de raíz sus limitaciones sumadas a los precarios trebejos conque contaban para realizar sus invenciones, …
Me sedujo esta pequeña historia que le arrancaba a un minúsculo librito en vespertina y que al ponerse el sol, la quise concluir a la luz de una fogata.
… pues para adivinar la hora, miraban al Dios sol que se las diera y puntualmente la hora de dormir para soñar con sus amores nacientes, mas observando que muchos días las nubes bíblicas se adueñaban del firmamento, parieron algunas invenciones a partir de la piedra consiguiendo que dichos relojes rústicos les dieran la hora de dormitar para soñar con sus amores rendidos. Miles de años después otra civilización hermana pero con conocimientos más avanzados y contando para sus proyectos con materiales menos rudos, obtuvieron el sofisticado reloj de arena y quien aparte de ponerlos a soñar con sus nuevos amoríos, venían con un dispositivo que podía predecir ya no un leve temblor sino hasta un terremoto y siglos después, ya el hombre formado íntegramente, sabio, moderno y valiéndose de todo un arsenal de conocimientos y de materiales dulces, creó el infalible reloj digital provisto de chips inteligentes y capaz de predecir el apocalipsis."
-¡ Apocalipsis ! – Exclamé, arrojé el libro sobre las cenizas de la fogata y como premonición, una llamita cogió vida y se extendió tanto, que lo que acabas de oír no llegas de un ser forrado en carnes sino de alguien quien sabedor del suceso, ha condenado mi voz a iterar esta perturbable reseña póstuma.
Seudónimo:  Andrews

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