viernes, 3 de agosto de 2018

140. LOS MUÑECOS DE LA SRA. AYANO TSUKIMI. De Iago Escrich



Nogoro, Japón. Un pequeño pueblecito del interior de los oscuros valles de una de las islas secundarias, Shikoku, del archipiélago japonés, en la parte sur-oeste. En el viven treinta personas solamente, todas de más de setenta años ya, pero en las noches de luna llena se mueven muchas más por sus campos y calles polvorientas y frías. Casi cuatrocientos muñecos de ganchillos reproduciendo a sus muertos en total y fidedigno detalle, hechos por la Sra. Ayano Tsukimi cubren el pueblo durante el día para darle algo parecido a la compañía.  Cosa curiosa por demás, sólo los teje durante las noches de luna llena. Durante el día y las otras noches está tranquila en su casa arreglando papeles y leyendo algún que otro libro, o dedicada a su campo de hortalizas.
Sus primeras creaciones fueron unos espantapájaros para sus campos de hortalizas, una manera agradable de espantar a los cuervos, según ella; les faltaban espíritu decía a sus vecinos cuando se cruzaba con ellos por las calles del pueblecito, por eso decidió crear el resto de los muñecos en recuerdo de los fallecidos de Nogoro y sus alrededores campestres. La Sra. Ayano Tsukimi hace doce años que esta muerta, fue el primer muñeco de ganchillo realmente de Nogoro, lo hizo el lama Akisomoto, el último monje del pueblo, en recuerdo de su amiga del alma de jóvenes, para que el pueblo no la olvidara, siguiendo un ritual prohibido de demonio Dorje Shugden; la Sra. Ayano Tsukimi volvió al pueblo a morirse después de toda una vida en Osaka de oficinista, la tristeza pudo con ella y la soledad también contribuyó a ello. Le dio la condición de seguir como si fuese viva durante las noches de luna llena, sin que ella fuese consciente de esto, cosas de la magia; además, también poder seguir su tradición: la de crear muñecos de ganchillo que durante las noches de luna llena reviven con sus almas y viven la vida que dejaron con su muerte; las que podrían haber vivido en carne y hueso...
Seudónimo: Iago Escrich

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.