jueves, 9 de agosto de 2018

242. LA NIÑA. De Iria Flavia



Cuando amaneció tenía tres años. Al atardecer tenía siete. Durante el proceso había aprendido todas las memorias de sus antepasados y se las había gravado en su subconsciente. Algunas eran enriquecedoras. Otros eran terribles.
Cuando se fue a dormir, su ventana abierta dejaba entrar una tenue brisa. Con el sueño finalizaría su aprendizaje y nacería su vida imaginaria.
Cuando despertó, su marido la miró con extrañeza.
A partir de ese momento debería entrar en una realidad que no había elegido.
Y quiso volver a ser niña.
Seudónimo: Iria Flavia

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.