sábado, 31 de julio de 2021

43. DE OTRO MUNDO. De De otro mundo

 

 

Mi madre tenía la luna apresada en sus ojos y la magia prendida a su sonrisa. Esos decían los hombres de bata blanca que visitaban a menudo la casa. 

Los vecinos escondían sus comentarios tras muecas malintencionadas.  Iban y venían con los brazos cargados de cactus y los sembraban en nuestra propiedad.

─Una loca solo merece un puñado de espinas ─afirmaban y, sin una pizca de misericordia, guardaban para sí las plantas más hermosas. 

Pero una mañana los cactus florecieron. Un aroma a vainilla y canela inundó el jardín.  Ese día mi madre recitó un hechizo y voló a la luna. No necesitó alas de mariposa ni polvillo de hadas.  Ella no estaba loca. Dementes eran los  que no comprendieron que un ser de otro mundo visitaba nuestro planeta. 

Seudónimo: De otro mundo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.