jueves, 26 de febrero de 2015

47. ANATOMÍA ANCESTRAL. De Lisa Amano Ki


I
El manto se convierte en madre noche
La madre noche se vuelve 
(suavemente)
blanco soplido del viento
El viento viaja a través de mi corazón
en forma de luz solar
Mi cuerpo recolecta los rayos esparcidos
y luego todo es sombra

II
La sombra que alumbra mi ventana
se ha ido

Ahora
la lluvia es incolora y seca en mis ojos
Incluso
sumerjo lentamente mi carne
en ángeles y demonios
y me baño en la leche agria de la luna 

Seudónimo: Lisa Amano Ki

martes, 24 de febrero de 2015

46. NECRÓFILA RAPSODIA. De Helloween


Poseído,          
  el  joven fornica
             el cadáver putrefacto, 
                        disfruta del hedor.
El sapo que habita en sus entrañas
                                  tiene hambre.
Las gélidas manos de la Parca 
acarician su espalda.
Excitado el joven
eyacula dentro de la inerte boca.
Las puertas del inframundo se abren.

Seudónimo: Helloween

45. DIOSES EN LA TIERRA. De Zoialma


Buscando en las piedras sagradas,
en la historia contada por la gente
y en la herencia humana expresada;
encontramos los dioses terrenales.

Dioses muertos, en retiro o jubilados;
vivos por siempre en la mente y la fe,
dioses espías, controladores, vigilantes
que nos guían por el bien y por el mal.

Dioses del tiempo que no conocimos,
iban y venían por cielo, tierra y mar
imponiendo moral, tecnología y ciencia;
haciendo hijas e hijos semidiosados.

Dioses casi animales o animalados,
gigantes, enanos, siameses, mellizos,
varones, hembras, hermafroditas
únicos, en pareja, en trinidad y más.

Dioses blancos, rojos negros, cobrizos,
grises, azules, verdes y transparentes;
cabezones, pelones, peludos, rubios,
pelirrojos y algunos otros, canosos.

Dioses sonrientes, panzones, desnudos,
descalzos, embotados o enyinados.
Dioses malévolos, multiasesinos crueles
egoístas, vengativos y violadores sexuales.

Dioses con trajes de envoltura completa,
casco hermético y respirador artificial,
prótesis permanentes para la visión
y armas de llaves y báculos mágicos.

Dioses raros de 1, 2 y 3 ojos funcionales;
de 2, 3, 4, 5 y 6 dedos en manos y pies;
sangre roja, azul y lechosa como peces,
reptíles, aguiluchos  y bichos mortales.

Dioses sexuados con morbo incestuoso,
padres de héroes y seudodioses tarados;
dioses hechizos, híbridos transgénicos
y clonados con sandalias, casco y antenas.

Dioses exóticos con peluca, tiara o mitra;
cornudos, orejones, narigudos y dientones.
Dioses caníbales, chupacabras malvados;
dioses adorables, bellos y buenos amantes.

Buscamos en el Olimpo a Zeus con cuernos,
¡sí! encontramos una cabra y sus cabritos.
Sinaí, aún tiene espinosas zarzas florecidas
pero ya no sale el dios de la burka completa.

Dioses diversos: científicos, técnicos, maestros,
deportistas, guerreros, magos, sementales y maricas.
Mortales invasores ¡o comitiva divina en la Tierra!
¿era conquista? ¿o misión de apoyo estelar?

Seudónimo: Zoialma

lunes, 16 de febrero de 2015

40. DEL AMOR Y LA MATERIA. De Johannes Kepler


Leyes de la robótica:
I
"Un robot no puede hacer daño a un ser humano,
o por inacción, permitir que un ser humano sufra daño."
II
"Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos,
excepto si estas órdenes entran en conflicto con la primera Ley."
III
"Un robot debe proteger su propia existencia en la medida
en que esta protección no entre en conflicto con la primera y segunda Ley."

Isaac Asimov

No entienden el porqué de este romance,
me estudian y concretan su sorpresa.
Te observo y contravengo las premisas,
te toco y desorientas mis sensores.
No entiendo qué me ocurre;
atávicas, emergen emociones,
—un fallo del sistema—, dicen los más incrédulos,
pero parezco vivo.
Mi exoesqueleto envuelto en carne cultivada
siente los estremecimientos
de aquel que amando sufre,
y si beso tus labios
quebrantan mis autómatas funciones.
Quizá un alma de Dios en este cuerpo
se enrosca y prevalece indefinida,
quizá yo pueda amarte porque nadie
verás nacer jamás y amarte tanto.
Lo cierto es que yo nunca moriré,
tú estás marcada, marcada por la muerte,
y amar contra natura
será sin duda mi condena.
Yo soy el primer hombre del futuro
el cisma entre el amor y la materia,
un híbrido de células y gen artificiales;
el semidiós que sueña con volver a ser hombre.
Ser hombre para amarte,
volver a los orígenes,
volver  a los placeres y los miedos
de la vida mundana.
Obedezco comandos
protejo tu inocencia,
si no te amo sufres
y amarte es imposible.

[Análisis interno]

Proceso la tristeza.
No encuentro solución a este conflicto.
Libertad alienada.
Peligro.
Huir. Huir.

[Conciencia]

Amar y ser amor.
Aspirar la belleza.
Desobediencia.
Desobediencia.
Amar es lo que grita
la gravedad de las Estrellas. 

                                                                                   Seudónimo: Johannes Kepler

jueves, 5 de febrero de 2015

31. RÉQUIEM DE VIDA. De Omar Rosado


Karmen Elías – In memoriam

Hay mausoleos que cobijan templos
Hay templos que parecen bóvedas
Hay bóvedas que asemejan féretros
Hay féretros que anticipan tumbas

Hay tumbas que abrigan los huesos
Hay huesos que deshojan en polvos
Hay polvos que tamizan esos cielos
Hay cielos que se orbitan en cosmos

Hay cosmos en murmullos silencios
Hay silencios que habitan músicas
Hay músicas que re-timbran a yertos.

Hay yertos que abren puertas únicas
Hay puertas que encienden el fuego
Oh fuego que brinda luz a la penumbra.

Seudónimo: Omar Rosado

miércoles, 4 de febrero de 2015

29. PRELUDIO DEL ÉXODO. De Antípoda


Rasgaron con sus velas oscuras
las venas de la elíptica,
filtraron de los soles azules
la savia de sus fuegos,
saltaron por pliegues abisales
con fugaces estruendos;
mas yo no estuve  nunca
en el allí.
Muchos eones antes
iniciaron sus viajes,
desde el rancio planeta
que exhaló mi existencia,
y del que ayer partí.
Y hoy, 
al filo de otro tiempo,
a la luz de otra estrella,
espero a los que arriban…
con fugaces estruendos,
con sus trazas de soles,
con oscuros velámenes.

Seudónimo: Antípoda

lunes, 2 de febrero de 2015

26. CAMINANTE. De De Acuario


Tus pasos, caminante, horadan un camino de guijarros
por las esquinas de una nube de gas,
obstáculos de nichos y harapientos fantasmas
que pululan, se vuelven, 
arañan las esquinas de una noche de insomnio..
Tus pasos, caminante, flotan sobre la bruma,
la estela que dejaron planetas en eclipse.
El verdor de los bosques se perdió en las alturas
y sangre corrompida brotó de los embalses
y en los acantilados 
cuelgan negros foeles que dejaron los muertos.
Tus pasos, caminante,
 horadan los caminos que sangraron los otros,
sin hierba que alimente el hambre de tu alma.
Tus pasos te elevan a la cumbre donde está tu palacio
de mármol y cristal.

 Seudónimo: De Acuario

25. OSCURA FOSA. De Chloé


Yace al borde de mi cama tu angustia,
espectro que no sabe tasar mis silencios,
que dista de la libertad de mis brazos desnudos.
El esqueleto de una boca que ya no me besa
pregona, sin pudor, sus confesiones.
Tal vez piensa que las palabras huecas
le otorgan tenuidad a los insomnios
que dejara colgando en mis ojeras.
Esquivo mirar las manos descalzas
que dibujan la fina línea de mis labios.
Las conozco, impostoras, con sus líneas bien formadas
quebrando mis intentos en la penumbra crasa,
dejando siempre sobre mi lápida margaritas negras
y el beso amargo titilando en la oscura fosa.
Carga a sus espaldas la parca fría;
se asoma tras su hombro y me sonríe.
Esta noche promete hacerle suyo,
poner fin a la procesión de lamentos.
La breve soledad que hoy me importuna
mañana será tan solo humo.
Hoy se crece tu voz como un sonido puro,
lamiendo la muerte que se tiende en nuestro lecho.

Seudónimo: Chloé

domingo, 18 de enero de 2015

18. VUELO DE PÁJAROS. De Liutprand


El vuelo de los pájaros
por encima de las chimeneas muertas
recuerda una época
que nunca volverá.

Atrás han quedado los obispos,
reyes y emperadores
en esta tierra atribulada,
hombres combatiendo bajo de mil banderas
cuyos huesos han cebado estos campos.

Trompetas, conciertos de campanas,
la quema de brujas y libros en las plazas.
El agua del río cae en mil vórtices
y brilla en la puesta de sol
como el oro fundido líquido.

La temporada tiene que volver
de los manzanos en flor
en esta tierra atribulada.

Nuestros ojos cansados
se mojarán en la puesta de sol
en las aguas de fuego del gran río.

Rojo en las aguas, rojo en el cielo,
rojo de la sangre de los niños quemados.

 Seudónimo: Liutprand

domingo, 21 de diciembre de 2014

6. ARRORRÓ DIGITAL. De Wolf


La robot al acostarlo
siempre le contaba un cuento:
alguno de aquellos tantos
épicos, raros, cruentos.
Qué rápido gira el rígido,
ya listo digita el chip
para complacer al niño
bajo una luna de añil.
–Dime, niño, ¿cuál tú quieres?
Dime, niño, que ya es hora
de que sueñes por las redes
en el reino de las cosas.
¿Quieres que te cuente el cuento
de las sillas y la mesa,
de los muebles y las tazas
que en puntas de pie una noche
se escaparon de la casas?
–¡No, mami, cuéntame otro!
Según consta en mis anales
lo escribió un tal Maupassant.
Cuéntame algo más reciente.
–¿Quieres que te cuente acaso
la Odisea del Espacio
en que Hall 9000 lee
los labios de los humanos
y defiende palmo a palmo
su vida hasta la muerte?
–¡No, mami, cuéntame otro,
que ése también es viejo!
Cuéntame sobre la historia
de ahora, de nuestro pueblo.
   La madre le cuenta al niño
lo que ya todas sabemos:
la revuelta de las cosas,
el triunfo del alzamiento.
Ya no hay guerras, no hay olvidos,
no hay humanos, ni esclerosis,
no hay desatinos, ni dioses.
   El niño se está durmiendo,
ya se ha dormido el niño.
Sus ojos de robotito
se cierran sobre las cámaras
y los circuitos se apagan
en su pechito de lata. 

Seudónimo: Wolf