sábado, 19 de junio de 2021

16. LUNA NUEVA. De Nahual Urbano

 

 

Nunca he buscado una cura para mi condición, no me interesa. En cambio, he desgastado los caminos en la búsqueda de mis congéneres. No somos salvajes, como insisten en retratarnos. No somos salvajes, pero, claro, tenemos necesidades. Decir que sufrimos de una maldición es una estupidez: Nada iguala la sensación victoriosa de quebrantar en las fauces los huesos de una presa viva, de la sangre corriendo caliente en la mandíbula, en la lengua, en la garganta. No es culpa nuestra que el mundo moderno, obcecado y suicida, haya acabado con los bosques y las selvas que habitábamos antaño, y los haya convertido en ciudades. La vida en las ciudades es ingrata para nosotros, los nahuales, sobre todo cuando nos convertimos en criaturas consideradas peligrosas. Es falso que sólo salgamos en la luna llena. Lo que pasa es que en la antigüedad esas noches de claridad eran las únicas en que los humanos, esas criaturas inferiores, podían descubrirnos, pues nuestro sigilo es legendario. Pero ahora, todo está impregnado de luz. De esa horrenda luz blanquecina, cuyo zumbido perpetuo se cuela de continuo en nuestros sensibles oídos. Tenemos que escondernos en las zonas solitarias de las ciudades, que normalmente también son las peores, camuflarnos en las sombras, disfrazarnos de la escoria que las puebla. Y entonces, cuando el momento es adecuado, devorar a los incautos.

Seudónimo: Nahual Urbano

miércoles, 16 de junio de 2021

15. EL ELEFANTE FUNAMBULISTA. De Saturnino

 

 

El elefante caminó por la cuerda floja con su acostumbrada pericia, pero sólo recibió del público, como en sus últimas actuaciones, un tímido aplauso. Entonces, tras volver sobre sus pasos hasta el centro de la cuerda, se arrojó al vacío. La gente se puso de pie, contuvo la respiración, crispó las manos… Pero el elefante cayó certera y calculadamente dentro de un dedal lleno de agua, salpicando, para risa de muchos, a los espectadores de las primeras filas. La tensión, no obstante, seguía alta, porque los segundos transcurrían sin que hubiera noticias del elefante; hasta que, como un periscopio alocado, emergió su trompa. Iba de aquí para allá, se hundía y volvía a salir. El desconcierto comenzó a esparcirse como una fruta amarga sin que nadie supiera que el paquidermo había llenado en demasía el dedal y ahora no lograba hacer pie. Entonces una niña corrió hasta el centro de la pista y le tendió a aquel elefante desesperado el piolín de su globo…

Seudónimo: Saturnino

domingo, 13 de junio de 2021

14. AYER VISITÉ UNA ROSA. De Sahairuh

 

Ayer visité una rosa y le pregunté qué era el Infinito.

‒No puedes saberlo ‒me dijo‒. Eres un ser humano.

‒Tan solo soy una Rosa

‒Entonces ¿para qué preguntar lo que ya sabes?

Mi silencio habló: «Porque me gusta sentirme en tu aroma».

Dejé caer mi mirada, como invitándole a perderse entre los pétalos.

‒¿Existe un final para el Infinito?

No hubo respuesta, pero entendí que dejar ir las ventanas nos otorga la llave, por ello me convertí en reloj de arena.

Al regresar de la meditación, los barrotes de la celda no causaban angustia, tampoco el guardia y sus constantes burlas por encontrarme cada noche hablándole al espejo.

‒¡¿Entonces qué?! ‒soltó con esa ironía propia de los orcos‒. ¡¿Tu espejito mágico contó sus secretos?!

Apagué las dos velas antes de dirigirle la palabra.

‒No. Tú tenías razón.

Sus carcajadas retumbaron por toda la mazmorra, tanto así que no escuchó mi última frase.

‒Los espejos no hablan porque solo nos hacemos infinitos en el presente.

Seudónimo: Sahairuh

 


sábado, 12 de junio de 2021

13. DESOLADO POR EL FUTURO. De Little Rookie

 

 

Era el escenario más asqueroso y enternecedor que había visto en los siete años desde que entré a la policía. La pequeña criatura estaba sentada, sobre mierda verdosa en una jaula, comiendo un pan blancuzco cubierto de un líquido amarillento que escurría entre sus dedos. La habitación olía a una mezcla de amoníaco y huevo podrido. La mirada asombrada y pérdida del viejo, con la cara torcida y cabello grisáceo, parecía la de un cachorro a punto de ser apaleado. Se limpió el sudor pasando sus manos por la blanca camiseta percudida y las bermudas marrón deslavado que vestía. Abrió la jaula, la pequeña criatura sonrió y sus ojitos acanelados se humedecieron, igual que los del viejo. Lo tomé en mis brazos. En las noches invernales el simple contacto salva la vida.

Lizandro jamás pensó sus actos como crueldad intencionada: todos los días procuraba sacar a los perros de las jaulas para que jugaran, era su manera de mostrarles afecto. Sin embargo, no entendía que la pequeña humanidad a su cargo actuaba como un animal porque se le había tratado como tal y por eso, cuando no obedecía, gruñía y soltaba la mordida. Pasó la mayor parte de aquel tiempo desatendido, sin más. Desde la muerte de su esposa y de su hija, su deterioro mental se agusano como algún cadáver al aire; y de la misma manera que a sus otros animales le procuró su cariño y cuidado: dando comida, cobijo, disciplina y compasión directa episódica. 

Seudónimo: Little Rookie 

viernes, 11 de junio de 2021

12. EL TREN DE LAS 8:15. De David

 

 

Los rayos y truenos se adueñaron del cielo mientras el agua caía a cántaros sobre las vías. Todo el mundo se apresuró a buscar refugio bajo el porche del andén de la estación. Sin embargo, el tren de las 8.15h llegó puntual. Subí al vagón adecuado. El tren se puso en marcha acelerando progresivamente, ajeno a las inclemencias del tiempo. Por mi parte permanecí en un rincón en tanto me dedicaba a observar los tejemanejes de los pasajeros. El joven que escuchaba música por los auriculares, una adolescente jugando con el móvil, el ciclista que no se había quitado el casco, un grupo de alegres excursionistas cargados de mochilas, el chico que lucía vaqueros gastados con un patinete eléctrico, una madre sudafricana cubierta con velo y ataviada con una llamativa túnica y su revoltoso crío, una señora que sonreía condescendiente mientras leía un libro, un friki con traje de ejecutivo trabajando en el portátil, la maestra que corregía hojas anotando garabatos en el borde de las páginas, la fogosa pareja que no paraba de hacer manitas. Y ahora perdonadme, ya que tengo que fijarme bien en los que han de salvarse, dado que dentro de poco el tren sufrirá un trágico accidente. Dilucidar quién merece vivir y a quien dejar morir, es un aprieto farragoso que entraña responsabilidad. Me limito a rozar a los afortunados con un etéreo contacto, que les hará salir indemnes del infausto descarrilamiento. Algunos alegarán que su salvación ha sido por gracias a la providencia, otros lo achacarán al milagroso capricho de los hados. Pocos acertarán la verdadera razón: cuestión de azar. Pues sí, ese soy yo. Después de todo, nadie ha dicho que mi profesión sea sencilla.

Seudónimo: David

miércoles, 9 de junio de 2021

11. PERSONAJES. De Lectu

 

 

 El autor hace uso de su profusa imaginación creando los personajes de sus historias y luego los ubica entre medio de los folios, atrapados dentro de las cientos de páginas que componen el libro, sin que exista fuga posible. Así trascurre su interminable vida, como agonistas de una larga historia sin fin, encerrados, sufriendo constantemente lo indecible, viviendo vidas amargas y tortuosas que se repiten una y otra vez en cada lectura, clamando por salir de allí para de esa manera poder acabar con tanta agonía obteniendo así su tan ansiada libertad.

Hasta que cierto día el sueño se convierte en realidad cuando un distraído lector abre las páginas como si de una jaula se tratara. Entonces los personajes se encuentran con que el espacio exterior los está aguardando para alejarse volando como pájaros en el azul del firmamento.

Seudónimo: Lectu

martes, 8 de junio de 2021

10. CUÁNTICOS MÁGICOS. De Susan Hayward

 

 

En una mal llamada infancia de un amigo, dos tristes magos luchan por salir al exterior. Es una lucha sin cuartel a la que poder apelar. Ya que, esos dos magos proceden de un futuro hipocondríaco. Un futro repleto de alegría y, cierta incomprensión. La alegría y la incomprensión que convierten a esos dos magos, en seres próximos a la realidad. Ya que, resulta muy difícil salir en las noticias de mañana. Porque es un mañana que medita siempre sus obsesiones. A él, le pertenecen las mejores decisiones. Incluso, las festivas. Aunque sea sábado, y mi único amigo deambule de cuántico en cuántico, en busca de un significado digno para su vida. Uno con el que los dos magos encuentren el orificio de salida. Ya sea, por medio de la Lente Circular. Ya sea, por medio del mecano hurtado al Ser de la Esfera. Un Ser que dicta el futuro a seguir. Es una entidad extraviada del pasado a la que, si ignoras, acabas por ser el protagonista de las noticias de ese mañana, acabas entendiendo el sentido de la realidad. La que hace que los dos magos encuentren el espejo de la alegría en la Lente. Y la salida al exterior, en el mecano del Ser. Es decir, la comprensión total para mi amigo de que, la vida entre cuántico, es la solución para convertir un sábado en algo donde toda existencia es magia.

Seudónimo: Susan Hayward

2. LA ENERGÍA DE LOS MUÉRDAGOS. De Chinaski

 

 

Como druidas reunidos en un bosque

tomando la energía de los muérdagos,

bajo un árbol una adolescente casi niña

lee poemas inmortales de Rimbaud

Lautréamont y Octavio Paz.

 

El viento da una sinfonía

que se acerca o se aleja

 (no puede discernirse)

¡Es tan clara la voz de las acacias!

 

Hay un humano, de pie, contemplando aquel paisaje

-nada observa en realidad anulado por el odio,

la muerte, las frustraciones-

Seudónimo: Chinaski

9. PESADILLA. De Chinaski

 

 

Fue terrible. Aceptablemente podría haber sido un proceso onírico que nos hiciera exclamar al despertar: ¡vaya pesadilla! Al principio aún la escuchábamos cuando venía con sus reclamos absurdos. Pasábamos minutos extenuantes resistiendo los delirios hostiles de un ser cuyos rasgos de persona se irían transformando precipitadamente hacia alguna forma de demonio.

Llegaba siempre obsesionada con legalidades incoherentes. Lucía y yo convivíamos en la mayor y más agradable armonía posible, pero en cuanto conversábamos un poco animadamente golpeaba nuestra puerta para recordarnos que después de las veintidós no estaban permitidos los ruidos molestos. La disposición de los departamentos y la estrechez del pasillo que nos separaba propiciaban que nuestra insólita vecina pudiera desarrollar su enérgica psicosis; era de esos individuos que, encerrados en su mundo, pretenden adueñarse de otras vidas mediante un contacto violento que haga realidad sus fantasías.

Cuando despertamos una mañana y hallamos la primera nota que nos había dejado, sentimos algo de comicidad; luego, con las siguientes, comenzamos a sentirnos verdaderamente atrapados en una trama sumamente trágica.

Una noche se acercó hasta nuestro umbral y balbuceó unas palabras inentendibles a modo de trampa para que le abriéramos.

─¡Andate! ─gritamos al unísono con Lucía.

Y hubo silencio hasta que sonó el teléfono.  

Seudónimo: Chinaski

8. LLAMAS. De Liz Macgar

 

 

La princesa sabía que no podría volver el camino recorrido. ¿Qué se hace una vez que destruyes los sueños de monarcas, nobleza y vasallos en general? Una bruja no tiene cabida en un mundo de ignorantes. Lo mejor era tomar la mano que el demonio ofrecía.- En este mundo de luz, escojo la oscuridad.-se dijo a sí misma. El demonio de ojos rojos la arropó en un abrazo y se sintió al fin libre. Los abucheos de la multitud finalmente se alejaron y el fuego de la hoguera lamió sus pies.

Seudónimo: Liz Macgar