domingo, 16 de febrero de 2020

4. DARWIN: EL MOMENTO PERFECTO NUNCA EXISTE. De Goba nock nock duraka



Un Pinus Kibitus frondoso y grande,
conocido como Kibito, iba a ser talado:
ocupaba dos de los cinco metros del patio
de la familia Martz.
Preocupado y temeroso decidió
hablar para que lo dejaran vivir con ellos
hasta que sus raíces estuvieran fuertes.
Sorprendidos, los Martz aceptaron;
al fin sólo le faltaban un par de años.

En agradecimiento el Kibito les propuso 
que pensaran en alguna actividad en la que él les ayudara.
Veloces los Martz le dijeron que les sería útil
en su pequeño negocio de mudanzas.

En poco tiempo el Kibito desarrollo ciertas habilidades
que posibilitaban que desempeñara sus labores con maestría:
alargaba sus ramas y, aprovechando la forma de ciempiés de sus hojas,
tomaba los muebles y objetos pequeños con gran facilidad.

Los Martz y el Kibito estaban contentos por la convivencia
y el vínculo que había entre ellos.
Sin embargo, una mañana fulgurante,
los Martz reprendieron cortantes al Kibito.

Los Martz construyeron en su patio una bodega del tamaño del Kibito:
dejó la pianola de un cliente "importante"
amarrada a una palma y se raspó de una esquina. 

Nos moldean nuestros sentidos, nos estructuran nuestras palabras.  
 Seudónimo: Goba nock nock duraka

3. PLEGARIA DESPLEGADA. De Demiurgo



Les resulta imposible lograr
la Ligazón Total del Elemento.
Algo no lo habilita,
tal vez
la insoportable levedad del alma.
Sin flaquear
sin claudicar ni amilanarse
al florecer en lontananza
los primeros albores color malva,
después de realizar
sus abluciones matinales,
los minúsculos alcaudelfos
emplearán
el último recurso
la esperanza final para su anhelo,
esa loca ilusión que aún alimentan.
Uno al lado del otro
flanco a flanco
levantarán
las desplumadas alas pálidas
al cielo,
alzándose
desde el cálido légamo inicial
que los aloja.
Acumulando voluntades
como un sólido bloque monolítico.
Intentarán elevarse hasta el Altísimo
que, en el añil, inmutable resplandece
insuflando su aliento
vital, fluido y gélido.
Clavados en el suelo
sublimándose en loas,
lamentaciones, súplicas...
asaltarán el alcázar del silencio
clamando su dolor para aplacar
la ira celestial
y así al fin alcanzar
la salvación
la calma...
Seudónimo: Demiurgo

martes, 11 de febrero de 2020

2. MUCHO MÁS EN CONTRA. De El Hijo De Los Hombres


¿Dónde viven los poetas como yo?;
cuando nací vivían en la suavidad que prestó sus alas
para traerme a la vida con una hermosura inédita,
la que no puede exhibirse en las fronteras derribadas.
No salí de las arenas limpias del Kollam
ni el Meenam tuvo que ver con el calendario de mi madre.
Deví no fue el Dios sobre mi cuna:
ÉL me había eliminado de los círculos
mucho antes que mi familia fuera desalojada.
Ningún código o sacrificio me alejó de agresiones,
siempre supe que sería castigado con una muerte dolorosa
si me negaba a aceptar esas condiciones.
Mi historia no apareció en De orbe novo decades,
dijeron que haber nacido fue una ofensa grave a Dios.

Las afirmaciones que alegué fueron consideradas erróneas.
"Si hubo nobleza en ti fue una nobleza miserable". Respondieron.
No pude evitar que vertieran las cenizas de otros
sobre mi cuerpo vivo todavía.
Los funcionarios me dieron esta prisión
cuando pude sostenerme sin ayudas;
dicen que soy la única causa pendiente.
No soy igual a nada conocido, mi realidad es otra;
la lista en la que estoy nunca será revelada.
En los boulevares, los discriminadores del ejército,
me impiden llegar a la otra esquina;
creen que no soy de esta civilización,
que más bien parezco un tabú.
Mi vida de poeta difícil, es como mi realidad,
limitada, discreta, clandestina, anónima.

Tengo la impresión de ser lo que Dios no ha podido crear.
La violencia, el odio, la venganza y la muerte viven persiguiéndome,
ellos no preguntan por los terremotos,
la lluvia, los asesinados o las inundaciones,
ellos preguntan por mí,
saben que no hay leyes que me protejan
y avisan a las demás criaturas
sobre las consecuencias de imitarme:
"No hacer contacto conmigo", es la palabra de orden.
Fui privado de mi origen étnico, de mi nacionalidad,
de mi condición socioeconómica;
me quitaron la salud, la edad, mi pasado,
la religión y mis pertenencias ancestrales.
No entiendo mi destino; no asesiné a nadie
sin embargo, como a un mal mayor,
las fuerzas en el poder insisten en negarme el acceso
a los puntos fronterizos;
aseguran que tienen la orden de impedir
que mis ideas sean divulgadas.
Seudónimo: El Hijo De Los Hombres